Las dos montañas vinculadas al universo de Pequeñas Cargas, en Mallorca
Proyecto editorial y musical · Mallorca

PEQUEÑAS
CARGAS

Un libro, veinte piezas musicales y un mapa íntimo de caminos, observaciones y encuentros alrededor de la montaña.

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Libro

Mallorca no se termina

Pequeñas Cargas recorre algunos de los lugares que fueron apareciendo en mi camino durante todos estos años en la isla. Pero nunca intentó ser un mapa de Mallorca, ni mucho menos contener todo lo vivido aquí.

Mallorca tiene algo curioso: por mucho que la recorras, nunca parece terminar de mostrarse. Detrás de una curva puede aparecer un camino que no conocías, unos bancales sostenidos por muros de piedra, una cueva, una cala escondida, una finca, un bosque o algún rincón que parecía haber estado allí esperando a que pasaras.

Y con el tiempo descubrí otra cosa: tampoco se terminan los lugares que ya conocés. A veces volvés después de años y basta un muro de piedra, unas buganvillas cayendo sobre una terraza, la sombra de unos árboles o sentarte a tomar un café para que algo que parecía dormido vuelva a estar presente. Los lugares también guardan recuerdos.

Durante años fui acumulando muchos de ellos. Montañas, caminos, pueblos, playas, casas, personas, conversaciones y pequeños momentos. Algunos terminaron formando parte de este libro. Muchos otros, no.

Y está bien que sea así.

Campos y colinas de Alaró en la última luz del día

No quedaron fuera porque faltaran. Un libro necesita elegir. Necesita seguir un camino y, en algún momento, cerrar sus páginas.

A veces tampoco hace falta que ocurra nada extraordinario. Hay lugares que permanecen simplemente por su belleza: por la forma en que está construido un muro, por unos árboles creciendo sobre un bancal, por una luz determinada o por esa sensación difícil de explicar que hace que uno se detenga un momento y mire.

Quizá por eso esta web puede continuar un poco más allá del libro. Aquí pueden ir apareciendo algunos de esos lugares, fotografías y recuerdos que siguen formando parte del mismo recorrido, aunque nunca necesitaran convertirse en un capítulo.

Después de tantos años sigo teniendo la sensación de que Mallorca guarda más lugares —y más recuerdos— de los que uno alcanza a descubrir.

El libro, en algún momento, termina. Mallorca no.

Un tipo se sentó en el orejero de su salón después de un día demencial, escaneó una llave, puso la música, siguió leyendo y, de pronto, entendió lo que había construido.

Cómo leer Pequeñas Cargas

Pequeñas Cargas no tiene una banda sonora que simplemente acompaña la lectura.

En determinados momentos del libro aparece una llave. Puedes escanearla, dejar que empiece la música y continuar leyendo.

Entonces ocurre algo extraño.

La música modifica el ritmo de la lectura. Mientras los ojos avanzan por las palabras, hay otra historia sucediendo al mismo tiempo: tempo, espacio, tensión, respiración, silencio.

Se parece al cine, pero hay una diferencia preciosa:

en el cine, otro decide cuándo miras, cuándo escuchas y cuánto dura cada escena.

Aquí lo decides tú.

Puedes quedarte veinte segundos en una frase mientras la música continúa. Puedes levantar la cabeza. Volver atrás. Seguir leyendo. Dejar que termine el tema.

Y a veces una parte de la música coincidirá, por puro azar, con una frase determinada. Esa combinación ocurrirá una sola vez, porque dependerá de tu propio ritmo de lectura.

La música tampoco intenta describir literalmente lo que estás leyendo. No pretende decirte qué tienes que sentir.

El texto conserva la historia.

La fotografía conserva la imagen.

La música aporta el estado.

Las tres cosas pertenecen al mismo mundo, pero ninguna sustituye a la otra.

Por eso Pequeñas Cargas puede leerse simplemente como un libro. Pero detrás de algunas de sus páginas hay puertas.

Y las llaves están ahí por si querés abrirlas.

Si llegaste hasta acá, buscá a alguien y dale un abrazo.

Fotografías

Imágenes del camino

Un archivo visual propio, abierto y en construcción. Las imágenes se incorporarán poco a poco, respetando su orden y su carácter.

Todas las fotografías son de MALLORCALENS.

La música

Veinte llaves

Cada llave abre una escena del libro. Detrás hay una pieza musical, un lugar y una historia. Veinte entradas para recorrer Pequeñas Cargas desde otro lado.

  1. 01Apartamento vacío
  2. 02Tren
  3. 03La llegada
  4. 04Ritmo
  5. 05Puig Gratitud
  6. 06Massanella
  7. 07S’Alcadena
  8. 08El camino del árbol caído
  9. 09Mirar hacia arriba
  10. 10Shortcut
  11. 11S’Alcadena lengua
  12. 12Rupi
  13. 13La diosa bajo la piel
  14. 14Bifurcación
  15. 15Puertas abiertas
  16. 16Sonrisa
  17. 17Can Clau
  18. 18Pequeñas Cargas
  19. 19Eclipse total
  20. 20Eclipse

Las llaves

Veinte llaves. Veinte entradas.

Manojo de llaves de Pequeñas Cargas

Sobre el autor

La mirada detrás del camino.

Claudio bajo un arco de piedra en la montaña

Claudio nació en Buenos Aires y vivió durante años en Múnich y Berlín antes de instalarse en Mallorca. La música, la fotografía y la escritura han sido distintas maneras de hacer lo mismo: observar lo que ocurre alrededor y seguir aquello que despierta su curiosidad.

Corre por la montaña, practica kung-fu y yoga, hace música, toma fotografías y, de vez en cuando, se pone los auriculares y recorre El Molinar en skate. También escribe lo que le pasa mientras hace todo lo anterior. Muchas de esas cosas terminaron encontrándose en Pequeñas Cargas.

La curiosidad lo ha llevado lejos. Él todavía sigue corriendo.